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lunes, 30 de enero de 2012

Cómo funciona el tiempo

                                                                    Átomo





 ¿Cómo funciona el tiempo?


            Para que se entienda lo que es el tiempo, hay que pensar que el tiempo es como si fuese unas matemáticas, en el que cada operación matemática es también matemáticas; cada tiempo es una operación matemática que forma parte de la exacta matemática del tiempo universal. 


            Cuando nació el universo nació su tiempo, su fecha de nacimiento. Desde entonces, el universo no cesa de crecer; y en ese permanente crecimiento ordenado, el propio tiempo universal transcurre dinámicamente sin fin. El tiempo sólo puede ser tiempo si el dinamismo universal transcurre dinámicamente con orden. 


            Ese ordenado transcurrir dinámico, o tiempo, permite que en el momento en el que nazca una estrella, ésta nazca con su propio tiempo, aunque también dependa a su vez del tiempo universal; ya que el universo no puede desconectar nada de su propio universo. En el momento que nazca un planeta, éste dispondrá de su propio tiempo; pero dependerá también del propio tiempo de su estrella y ésta dependerá del tiempo universal. En el momento en que surja la vida, nacerá el propio tiempo viviente; aunque este tiempo dependerá del propio tiempo de su planeta, que a su vez dependerá también del propio tiempo de su estrella que dependerá del tiempo universal. En el momento, en el que nazca un ser viviente, nacerá éste con su propio tiempo; pero dependerá también del propio tiempo de su especie viviente que dependerá a su vez del propio tiempo de su herencia viviente; que a su vez también dependerá del propio tiempo del orden viviente que encuadra a todas las especies vivientes; que dependerá del propio tiempo de su planeta, el cual también dependerá del propio tiempo de su estrella que también dependerá del tiempo universal,  si no hay otros tiempos entre medio. En el momento, en el que cualquier ser viviente se mueva; aunque sea mínimamente,  nacerá esa acción como su propio tiempo, aunque esa acción también dependa del propio tiempo del ser que ha efectuado esa acción que a su vez también dependerá correlativamente del propio tiempo de su especie viviente, y así sucesivamente. Esto quiere decir que todos los tiempos u acciones inferiores dependen de otros tiempos o acciones superiores. Esto quiere decir que todos los tiempos están sujetos entre sí por otros tiempos, aunque cada tiempo disponga de su propio tiempo; que en el caso de la vida, además, necesita ese tiempo para poder disponer de él libremente por razones de supervivencia. 


            Es como si el tiempo universal fuese unas matemáticas en la que cada acción, operación matemática o tiempo que se efectuase, por muy simple que fuese, dispondría de su propia acción, operación  o tiempo; ya que se ha escogido una sola acción, operación o tiempo entre infinidades de opciones posible que le ofrecía el tiempo universal. Es decir, que en la vida diaria disponemos de infinidades de opciones en donde poder elegir efectuar una simple acción y cuando la elegimos, estamos eligiendo el tiempo de esa acción que a su vez podría disponer, si fuese libre para actuar, de infinidades de acciones, operaciones o tiempos más. O sea que al poder elegir los tiempos entre infinidades de tiempos, nos consideramos libre. Sin embargo, esas infinidades de opciones, operaciones o tiempos que podemos elegir son caminos, operaciones o tiempos que cuadran con las matemáticas del tiempo universal; pero no son caminos obligados ya que nosotros elegimos esas acciones o tiempos entre infinidad de opciones. No obstante, en las decisiones importantes, por ejemplo las que rigen las herencias para nuestra supervivencia, estamos muy condicionados por lo heredado; como también lo estamos con las normas de convivencia y las leyes que nos rigen; aunque eso no impide totalmente que podamos elegir libremente lo que hacemos. Precisamente disponemos de esa facultad de decidir porque la hemos heredado por razones de supervivencia.   


            Todo lo que nace es tiempo. Todo lo que se mueve es tiempo. Todo lo que transcurre es tiempo. Todo lo que existe es tiempo. Nada puede nacer o hacerse si no es mediante una acción dinámica, por muy simple que ésta sea, y eso es tiempo; ya que esa acción transcurre como transcurre el tiempo. El universo crece saturándose de identidades dinámicas puesto que no hay otra forma de crecer, eso es tiempo. Y crece ordenadamente, ya que el orden dinámico existe en todo, es el orden del dinamismo universal que se encuentra en todo lo existente; porque sin orden no podría crecer el universo, ni siquiera existir como tiempo ni como universo. 


            Cómo puede transcurrir algo sin un orden que lo haga transcurrir o envejecer. Cada tipo material o viviente envejecerá según sea su orden dinámico dentro de cada clase de materia o de vida, porque cada orden dinámico, sea material o viviente, posee su propio transcurrir dinámico. ¿Cómo puede transcurrir algo, o envejecer algo, sin un orden? No hay duda, existe ese dinamismo universal que hace que el universo sea un orden dinámico y que actúe como tiempo; ya que todo en el universo transcurre dinámicamente y eso es transcurrir ordenado en forma de tiempo.


            La libertad de disponer del tiempo libremente por razones de supervivencia, hizo que los seres vivos dispusiésemos de cierta libertad. Por eso, psíquica evolutivamente, los humanos, hemos adquirido esas emociones, maldades, bondades, positividades y negatividades necesarias para poder vivir; y eso nos proporciona psíquicamente de la maldad y bondad necesaria para actuar libremente y para poder evolucionar. Cuanto más evolucionado seamos psíquicamente más libre seremos del orden del tiempo universal; pero más sujetos estaremos a nuestro propio orden o tiempo humano. Al estar los animales menos evolucionados psíquicamente, son menos libres del tiempo; y aún serán menos libres los vegetales ya que no disponen de la movilidad suficiente que les pueda ofrecer la libertad psíquica. Y aún serán aún menos libres los seres vivos microscópicamente pequeños, por estar estos menos evolucionados psíquicamente y por depender más de las vidas de todas las  demás especies vivientes de jerarquía viviente superior. Y entre esos seres microscópicos, existirán otras especies vivientes más pequeñas que dependerán más de la materia que de la vida; ese enlace de la vida microscópica con la materia hace que la vida sea menos vida y que la materia subatómica sea menos materia; lo cual influye en que todo desde lo pequeño evolucione como si el planeta tuviese vida propia. 

   
Registrado en Safe Creative el 31/01/2012
Autor: Salvador Sánchez Melgar
http://www.articulosnuevos.blogspot.com





Respuesta mia al comentario de Lorenzo en Creatividadinternacional.com:
En mi artículo digo que todos los tiempos inferiores dependen de otros tiempos superiores; pero esto no impide que cada tiempo o que cada estrella nazca, permanezca o muera con su tiempo propio aunque su tiempo dependa del tiempo universal.
Cada acción nace, ya sea circunstancial (o libremente como la de los seres vivos), como tiempo propio aunque dependa o esté inducida por los tiempos superiores. Por eso mismo, puede nacer, o surgir, cualquier zona en el espacio que tenga un tiempo propio lento o rápido; sin embargo ese tiempo se suma al tiempo universal, nada puede separarse de la expansión o tiempo del Universo, todo lo que existe en el Universo es inseparable del dinamismo o tiempo universal. El tiempo en el que nos movemos, aunque sea un tiempo lento, hay que sumarle el tiempo de nuestro planeta el de nuestro Sol y el del Universo. O sea si caminamos dentro de un tren, nosotros caminamos a nuestro ritmo o tiempo lento, pero ese tiempo de ese caminar es la suma de la velocidad del tren, de la velocidad de rotación de nuestro planeta, de la velocidad de rotación de nuestro Sol y de la velocidad expansiva del Universo; y es posible que también las estrellas roten alrededor de sus respectivas galaxias, con lo cual existiría otro tiempo intermedio. Pero es que además, nuestro tiempo humano está adecuado al tiempo de nuestra herencia viviente y del propio tiempo del orden viviente de todos los seres vivos. No sé si me he explicado bien.

La velocidad de la luz no puede ir más rápido que el tiempo porque el tiempo no es algo que exista, el tiempo es el transcurrir dinámico de lo que sea, incluso de la propia velocidad.

Verdad que todo lo que nace o se origina, o lo que sea, tiene una fecha de nacimiento; pues el tiempo comienza en esa fecha de nacimiento. Si la luz funcionó más rápido que la luz, entonces el tiempo comenzó en el inicio de la máxima rapidez posible porque el tiempo es el nacimiento de lo que sea y su transcurrir o envejecer, y no se puede envejecer sin un transcurrir dinámico (y no puede transcurrir el tiempo sin algo que lo haga transcurrir). Al menos esa es mi teoría.



 Respuesta mia a un forero de Filósofo.org

El tiempo es una medida dinámica que mide el transcurso dinámico de todo. Es como las matemáticas, la cual es una medida que mide los números.

Es que realmente la existencia no existe, todo es dinamismo, por tanto nada puede estar quieto, con lo cual nada es existencia real.  A no ser que a la existencia dinámica se la considere existencia dinámica, la cual es la nada en permanente movimiento. Parece que yo sea un gran pesimista por decir que nada existe, pero es que yo lo veo así.

Si se dominase el tiempo, se podría conseguir dominar la materia de tal forma que se podría viajar de un lugar a otro del Universo en un instante. No tengo dudas de que eso en el futuro se consiguirá. Subatómicamente ya está demostrado que una partícula puede desaparecer y aparecer instantáneamente en cualquier otra parte del Universo.

domingo, 22 de enero de 2012

¿Dónde está la vida?


Somos una herencia viviente que actuamos conforme a lo que como herencia somos teniendo en cuenta nuestras necesidades de supervivencia; ya que lo importante para la vida no es la propia individualidad viviente, lo importante para la vida es la supervivencia de la totalidad del grupo hereditario viviente. Las herencias nos conducen por el camino evolutivo adaptativo más adecuado para poder vivir, puesto que las herencias son el fruto de la sabiduría hereditaria de todos nuestros progenitores. 


            Normalmente, las herencias nos permitirán heredar las adaptaciones más adecuadas para la supervivencia, aunque lo que seamos como herencia debe ser lo más apropiado para nuestra comunidad hereditaria viviente, pues nuestra supervivencia depende de la supervivencia de dicha comunidad viviente. De las herencias adquiriremos las posibilidades de poseer las libertades más idóneas para poder decidir ante los peligros y las adversidades que experimentemos. Con lo cual, aunque estemos sujetos por las herencias a los designios hereditarios a través del dolor y del placer; también esos mismos designios hereditarios nos permiten decidir cómo vivir, pues en ello nos podemos jugar la vida. Por eso, esa libertad de decisión impide que estemos sujetos totalmente por las herencias; pues las propias herencias nos transmiten psíquicamente ciertas libertades para que podamos disponer de las maldades o bondades suficientes para poder sobrevivir y adaptarnos mejor a la vida; y eso es bueno para los seres vivos y para las herencias.


            Las vidas no son vidas, son herencias; son adaptaciones heredadas que nos hacen experimentar nuevas experiencias o adaptaciones para así poder  heredarlas, según el orden impuesto por las propias herencias. Entonces no somos vida, somos una herencia que a través de los correspondientes grados de dolor y placer heredados, experimentamos una vivencia para luego poder heredarla junto con las nuevas adaptaciones hereditarias que ya heredamos cuando nacimos; ya que lo importante para el orden viviente no somos las individualidades vivientes, sino las herencias que transmitimos; porque sin ellas la vida no existiría; puesto que vivir es heredar, y esto equivale a evolucionar, ya que cuando se hereda se transmite evolución. 


            Como herencias que somos, somos una herencia heredada de otra herencia, y así sucesivamente, en el que el origen y el destino de las herencias es la transmisión viviente en forma de evolución viviente. La vida se originó como algo microscópicamente pequeño, y ante la poca probabilidad de poder crecer individualmente y poder multiplicarse como vida sin la posibilidad de poder heredar; la vida creó evolutivamente la posibilidad de heredar. La vida, mediante las herencias, encontraría la forma de duplicarse o de procrear para así poder trasmitir su herencia; y posibilitar que esa herencia pudiese también heredar. Porque qué son las herencias sino transformaciones o evoluciones en las que cualquier ser viviente es una transformación de otra transformación. O sea una herencia, o copia viviente, con la capacidad de adaptarse a nuevas vivencias, para así luego poder heredarlas, para poder transformar su vida en otra vida o herencia más adaptativa; eso es evolucionar.


            Entonces, la vida sólo pudo surgir como algo que tarde o temprano adoptase la capacidad de evolucionar, o sea de heredar, siempre y cuando antes pudiese dominar la materia blanda para así poder transformarla en materia viviente y así poder evolucionar como materia viviente. Y ese algo viviente, sólo pudo haber surgido gracias a que las condiciones fueron las idóneas para que pudiese evolucionar la vida como vida dominando la materia en forma de materia blanda, equivalente a materia viviente; y esas condiciones idóneas sólo se la podía ofrecer un planeta como el nuestro, en donde el frío, el calor y el agua eran los más adecuados para que pudiese prosperar un orden viviente, en donde a través de la materia blanda pudiese evolucionar hereditariamente sin cesar. 


            Existen dos clases de existencias evolutivas: la existencia no viviente y la viviente que sólo puede posibilitarse en los lugares adecuados. Es decir que existen dos tipos de tiempos evolutivos: el tiempo dinámico universal de la existencia no viviente y el tiempo dinámico viviente. Entonces, la vida no es vida, sino un inevitable proceso dinámico especial del tiempo equivalente a una evolución especial que se posibilita  hereditariamente a través de la materia viviente. 


            Entonces la vida surgió porque era inevitable que surgiera, eso significa que surgió como tiempo. Además la vida surgió en el tiempo más adecuado; aprovechando ese momento para ocupar una cualquiera de las infinidades de partículas que saturan de existencia nuestro planeta y evolucionar a través de esa materia como materia blanda. Entonces la vida es tiempo evolutivo; una especie de tiempo evolutivo especial porque evoluciona a través de la dominación de la materia blanda transformándola en materia hereditaria; o sea en materia viviente.


            La vida no existe como tal, la vida es la representación de las experiencias psíquicas y físicas que se experimentan en un presente que no existe como presente; ya que, del pasado más cercano se pasa al futuro más inmediato. Las vidas son trozos de tiempos evolutivos que transcurren como tiempos posibilitados en herencias. 


            Con lo cual, cuando fallece algún ser vivo, no fallece su vida, fallece su tiempo evolutivo o herencia, que volverá a nacer automáticamente con el mismo yo, tiempo evolutivo o herencia, en el nuevo tiempo evolutivo o herencia que evolutiva o hereditariamente le corresponda vivir. Por eso, las vidas se repiten a través de las herencias o tiempos evolutivos, como herencias o tiempos evolutivos que son. Es decir, las vidas se reencarnan como tiempo evolutivo a través de las herencias; volviendo cada vida fallecida a nacer como tiempo evolutivo en su nuevo tiempo evolutivo, y en el lugar evolutivo que le corresponde, según el determinado por las herencias. 


            Pero no solamente la vida es tiempo, todo en el universo es tiempo, ya que todo es dinamismo y el dinamismo es tiempo. Sin embargo, la vida pertenece a un tiempo especial, la vida es un trozo de tiempo evolutivo especial; un tiempo adecuado a evolucionar como vida en unas circunstancias especiales, las ofrecidas  por un planeta especial como el nuestro. El cual reunía las condiciones adecuadas de frío, calor y agua, para que así la vida pudiese evolucionar de manera adecuada: como materia blanda, o llámese materia viviente.  


            El tiempo es el propio orden del orden dinámico universal; sin el cual el tiempo no existiría, ni existiría nada, ya que todo dispone de su orden dinámico, de su tiempo. Por eso, el tiempo no posee distancias, ni dimensiones que le impidan situarse como tiempo en su tiempo justo. Con lo cual, la vida tuvo que surgir como tiempo en el lugar exacto; en el único lugar en donde podía evolucionar como tiempo. Por eso la vida nació inevitablemente en la Tierra, ya que ésta le ofrecía las condiciones necesarias para poder evolucionar como vida; y nació como tenía que nacer y dónde tenía que nacer: nació en el lugar idóneo, como infinita pequeñez dinámica; con la capacidad de evolucionar de la forma más adecuada que le permitía la existencia; que sería la forma más adecuada para poder evolucionar eternamente como materia viviente. 

 
            Cuando un yo deja de ocupar una vida, esa vida deja de vivir ya que deja de poseer un yo. A través del tiempo al que pertenecemos todos los yos, se transmitirá ese yo automáticamente a una nueva vida que ha de nacer, para ocupar otro tiempo evolutivo viviente, el que le pertenezca hereditariamente; ya que, como he dicho antes, no somos realmente vidas somos tiempos evolutivos vivientes. Cuando se extinga el planeta Tierra, el orden viviente terrestre, como tiempo y evolución viviente que es, no encontrará distancias ni límites que le impida adecuarse a existir como tiempo evolutivo viviente en otro lugar adecuado del universo.


            ¿Quién vive o experimenta el presente?: nadie, ya que el presente no existe, del pasado se transcurre inmediatamente al futuro más cercano. Por eso la vida no vive un presente, vive un tiempo, vive un movimiento que trascurre dinámicamente; por eso la vida es el tiempo que evoluciona de una forma especial. Nadie vive como vida, todos vivimos como tiempo que experimenta experiencias casuales. Vivimos libres; ya que somos un transcurrir dinámico que no se puede parar a vivir el presente, pues el presente transcurre del pasado al futuro más inmediato. Por eso todo lo que vivimos es irrepetible. No se puede vivir otra vivencia exactamente igual, pero sí una casualidad; por eso vivimos una casualidad detrás de otra.

Autor: Salvador Sánchez Melgar
Registrado en Safe Creative el 22/01/2012
http://www.articulosnuevos.blogspot.com

miércoles, 4 de enero de 2012



      


Respuesta mia a Masira sobre el tema ¿Existe Dios?,  el 07/012012 en el foro de concienciación (redjedi.foroactivo.net):
Masira. Ante todo no pretendo que nadie deje de creer en Dios, pues esa creencia puede ser muy beneficiosa.
Ni tu dices la absoluta verdad, ni yo tampoco; pues lo que tu dices suena bien pero no está probado y lo que yo digo son teorías.
He estado investigando sobre la posibilidad de que exista Dios. He buscado a Dios y creo que lo he encontrado en la nada; aunque esa es mi opinión que no deseo inculcar a nadie; también el científico Esteven Haswkin piensa que Dios surgió de la nada.
He escrito sobre la conciencia, que yo la llamo psiquismo porque forma parte del psiquismo; y sobre muchos más temas que pueden leer en mi blog.
Sobre el psiquismo estoy investigando; y he llegado a la conclusión de que el psiquismo, en su origen evolutivo, ya que la vida es psiquismo y éste es evolución; era una subpartícula energética, de las infinidades que saturan el universo; y que por eso tenía gran capacidad de retener información; pero necesitaba las condiciones apropiadas de calor y agua para poder evolucionar en la materia blanda, y como en el planeta Tierra había las condiciones adecuadas, pudo evolucionar, transformarse en cada vez una mejor adaptación hasta constituirse en vida...Bueno es muy largo de contar...Un saludo.


4.  ¿Existe Dios?

            Sólo existe un universo, porque los universos no se pueden separar de su propio universo; únicamente se podrían separar entre sí por la nada; pero como la nada no existe; por lo tanto sólo existe un universo.
            Además, el universo es infinitamente pequeño; ya que en un universo totalmente dinámico como es el propio universo, lo grande y lo pequeño son dimensiones dinámicas, por eso las dimensiones no son reales; por eso, lo grande y lo pequeño no son exactas realidades. Pero es que sólo puede existir una clase de universo, el dinámico;  sólo puede existir una clase de existencia, la dinámica; sólo puede existir una clase de dimensión, la dinámica. Por lo tanto, no puede existir absolutamente nada que no se mueva, que no sea dinámico. Por consiguiente, al no poder poseer el universo dimensiones reales, el universo tiene que ser infinitamente pequeño.
            El universo sólo puede ser totalmente dinámico porque no puede existir otra clase de universo, puesto que la existencia real no existe, todo es existencia dinámica. El dinamismo transforma la inexistencia, o llámese la nada, en la existencia dinámica, que es la que conocemos, la cual parece real pero no lo es, es existencia dinámica. Existencia que tiene que permanecer siempre en movimiento para poder ser existencia dinámica. El universo al ser infinitamente pequeño sólo puede mantenerse como infinita pequeña infinitud; como algo irreal en movimiento. Por lo tanto, el universo al ser infinitud tuvo que surgir como infinitud de una infinitud; y solamente puede existir algo infinito, la nada. Con lo cual, el universo surgió de la nada como infinitud en movimiento. Todo lo dicho y más está escrito en mis libros "El universo es infinitamente pequeño" y "El tiempo no existe".
            Los creyentes afirman que un dios, o varios dioses, según que religión sea, creó la creación, o sea el universo. Eso no puede ser; ya que algo que no se sabe a ciencia cierta, no puede ser absolutamente cierto; que por afirmar se puede afirmar que el universo lo crearon infinidades de dioses. Al no disponerse de pruebas de la verdad, es tan válida la afirmación de que el universo surgió de la nada, como cualquier otra afirmación; por lo tanto se puede decir que dios es la nada, y que de la nada surgió el universo.
            Y si el universo lo creó dios, quién creo a dios, de dónde surgió dios. Se podría teorizar, obteniendo cierta credibilidad, de que dios surgió de la nada o que el universo surgió de la nada. Pero teorizar sobre que la nada la creó dios es bastante increíble, ya que la nada no la pudo crear nadie porque la nada no existe. Si se comprobase que todo lo existente es producto de la nada, qué más nos da creer o no creer en la existencia o en la no existencia de dios; ya que la propia nada sería como un dios, la cual induciría a que nada ni nadie pudiese escaparse a los designios de la nada; pues la nada es un orden como nada, y de su propia nada ha surgido un orden universal, porque sino no existiría la existencia ni existiríamos nosotros, ya que todo se comporta como un orden. Por consiguiente, al ser todo un orden, lógicamente existe una justicia, la justicia de la nada de la que nada ni nadie puede escapar, como expongo en mi libro "Las leyes de la nada y otras teorías".
            Si existe la nada no existe dios, porque dios no puede ser la nada; a no ser que a la propia nada se le considere un dios, ya que de la nada ha surgido todo. Pero entonces ese dios llamado nada, no sería un dios milagroso, sino un dios que como nada que es, estaría en todas partes;  como nada que es, sería un orden, sería una perfección, sería absoluta, sería infinita, sería  justa además de todas las demás propiedades absolutas de la nada. Por eso la existencia como nada hecha existencia que es, tiende a necesitar tratar de ser como la nada para poder existir como existencia, aunque nunca consiga ser exactamente la nada, ya que la nada no existe.  Al no poder ser la existencia un milagro porque los milagros no existen, lógicamente dios no existe, ya que a dios se le considera creador de todo, o sea, creador de milagros y eso es una imposibilidad porque los milagros no existen. Sólo existe un lógico origen del universo y ese origen, lógicamente, surgió de la nada; no como un milagro, sino como una infinitud que sólo puede pertenecer a la nada. Por lo tanto, la nada es el dios verdadero, pero no un dios milagroso sino un dios lógico que tiene su lógica.
            Qué más da que dios sea la nada si la nada actúa como si fuese un dios. ¿Es que la humanidad necesita que dios tenga una apariencia física como nosotros; o que sea bello, poderoso, sabio, milagroso o justo? Sin embargo, la nada no posee físicamente lo que la humanidad desea; la nada es así: nada; y no importa repetirlo otra vez más, la nada no existe; por eso es como un dios; por eso,  como inexistencia que es, está en todas partes y de ella ha surgido todo e induce a que todo sea como es su propia nada; por eso todo es nada en movimiento porque todo tiene que permanecer permanentemente en movimiento.
            Por eso, la nada es: Absolutamente justa en nada; es absolutamente perfecta como nada; es absolutamente infinita como nada; es absolutamente absoluta, pura, quieta, ordenada y todas las demás cualidades que posee la nada pero que no puede poseer la existencia; pero ésta sí que puede tratar de conseguirlo sin conseguirlo nunca. La existencia está inducida por la nada a poseer todas esas cualidades, cosa que la existencia nunca logrará ya que la nada no existe. Por eso mismo la existencia surgió como infinitud, como movimiento; ya que es una forma de existir sin existir; es una forma de crecer sin fin como existencia dinámica, de crecer hacia el infinito, de evolucionar  tratando de ser o de poseer las cualidades de la nada sin poder conseguirlo nunca. Pero así de esa forma, tratando de ser la nada, se podrá ser siempre existencia ya que si se lograse llegar a ser alguna vez la nada, dejaría de existir todo.

Autor: Salvador Sánchez Melgar


Registrado en Safe Creative el 05/01/2012